En el Oriente lejano ruso, el segundo prototipo de un avión de caza de quinta generación denominado provisionalmente T-50 realizo con un éxito un vuelo de de aproximadamente una hora y alcanzo una velocidad superior a los 2000 Kilómetros por hora.

Conducido por el piloto de prueba Serguei Bogdan, despego desde el aeródromo Sukhoi en Komsomoisk de Amur donde las fuentes cercanas a la organizacion afirman que el caza cumplio con todas las tareas necesarias para comprobar el buen funcionamiento de dicho avance tecnologico.
Especialistas señalan que este segundo modelo de aviones T-50 posee una serie de particularidades sin precedentes. El caza es de fácil pilotaje e invisible para los radares. Ademas necesita un recorrido mínimo para el despegue. Y gracias a un complejo sistema de recarga de combustibles en el aire, es capaz de realizar vuelos cubriendo una distancia de 5,500 kilómetros antes de ser recargado nuevamente.