Jamás en la vida encontraréis ternura mejor, más profunda, más desinteresada ni verdadera que la de vuestra madre.
Contemplado el mundo se puede dudar de la mujer; pero ya no es posible dudar más mirando la propia madre.
Dios, al nacer nosotros, nos dio por cuna el corazón de una madre.
El corazón de la madre es el único capital del sentimiento que nunca quiebra, y con el cual se puede contar siempre y en todo tiempo con toda seguridad.
La más bella palabra en labios de una persona es la palabra madre, y la llamada más dulce: madre mía.
Nosotros tenemos una sola mamá, una mami, una madre en este mundo, una vida. No esperes a mañana para decirle que la quieres.
El corazón de una madre es el más hermoso lugar para un hijo y el único que no puede perder aun cuando él lleve ya canas. En todo el espacio del Universo sólo hay un corazón como éste.
No existe la madre perfecta, pero hay un millón de maneras de ser una buena madre.
Yo te quiero tanto madrecita mía, que para mi afecto nunca habrá medida. Cuando me sonríes y cuando me besas, toda, toda el alma de dicha se llena.
Ninguna obra maestra de ningún artista puede igualar la creación de un niño echo por una madre. El éxito no sólo se mide por lo que somos, sino también por el regalo que damos, ¡y el regalo de una madre es una persona!.
La madre es nuestra providencia sobre la tierra en los primeros años de vida, nuestro apoyo más firme en los años siguientes de la niñez, nuestra amiga más tierna y más leal en los años borrascosos de la juventud.
El corazón de una madre es un abismo profundo en cuyo fondo siempre encontrarás perdón.
No tiene el mundo flor en la tierra alguna, ni el mar en ninguna bahía perla tal,como un niño en el regazo de su madre.
Para el hombre que tuvo una buena madre, todas las mujeres son sagradas.
Cuando se es madre, nunca se está sola en sus pensamientos. Una madre siempre deber pensar por dos, una vez por ella y otra por su hijo.
Si una madre publicara los silencios que ha guardado, se volverían santos los hijos al escucharlos.
Una madre es una persona que al ver que solo quedan cuatro trozos de tarta de chocolate habiendo cinco personas, es la primera en decir que nunca le ha gustado el chocolate.
Todo lo que soy o espero ser se lo debo a la angelical solicitud de mi madre.
Una petición pido a Dios, que en tus benditas manos Señor, esté mi madre que es la luz de mis ojos, la razón de mi sonrisa, el motivo de mis carcajadas y mi animo de seguir adelante. Ella es para mi tu representación que me toca de cerca, tu abrazo, y tu amor. Que me llena como nada ni nadie lo hará. Cuídala y bendícela con salud y felicidad para que sean muchos años más de su amor en mi caminar…
Una madre es una persona que al ver que solo quedan cuatro trozos de tarta de chocolate habiendo cinco personas, es la primera en decir que nunca le ha gustado el chocolate.
Tus brazos siempre se abrían cuando quería un abrazo. Tu corazón comprendía cuando necesitaba una amiga. Tus ojos tiernos se endurecían cuando me hacía falta una lección. Tu fuerza y tu amor me guiaron, y me dieron alas para volar.
Eres la única persona del mundo que siempre está, de forma incondicional. Si te rechazo, me perdonas. Si me equivoco, me acoges. Si los demás no pueden conmigo, me abres una puerta. Si estoy feliz, celebras conmigo. Si estoy triste, no sonríes hasta que me hagas reír. Eres mi amiga incondicional. Gracias.
Mi madre encuentra la felicidad cuando yo la encuentro. Cuando yo vivo algo hermoso, lo vive a través de mi experiencia. Mi madre reza por mí, incluso cuando yo solo rezo por mi mismo. Mi madre me daría el mundo entero si fuese capaz. Gracias Mamá.
“Madre: la palabra más bella pronunciada por el ser humano”, Kahil Gibran.
Dios, al nacer nosotros, nos dio por cuna el corazón de una madre.
Madre es el nombre de Dios que vive en los labios y el corazón de todos los niños.
Sólo pido a Dios, que en tus benditas manos Señor, esté mi madre que es la luz de mis ojos, la razón de mi sonrisa, el motivo de mis carcajadas y mi animo de seguir adelante. Ella es para mi tu representación que me toca de cerca, tu abrazo, y tu amor. Que me llena como nada ni nadie lo hará. Cuídala y bendícela con salud y felicidad para que sean muchos años más de su amor en mi caminar…
Honra a tu padre y a tu madre, como Jehová tu Dios te ha mandado, para que sean prolongados tus días, y para que te vaya bien sobre la tierra que Jehová tu Dios te dá. Deuteronomio. 5:16

Madre
Tu mirada de amor
descubre lo que otros no quieren ver.
Tu nobleza
te hace apreciar lo que los demás desprecian.
Tu amor desinteresado
te hace defender a los pequeños
que otros atacan o menosprecian.
Tu presencia
despierta confianza, amor a la vida
y esperanza en un futuro mejor.
Mamá
Quiero agradecerte
que estés en mi vida.
Sé que puedo contar contigo
en momentos difíciles,
sé que contigo puedo
compartir mis alegrías,
y sé que nuestra amistad
se sustenta en mutuo amor.
Que seas mi MAMA y mi AMIGA
es el más preciado tesoro,
que agradeceré a DIOS eternamente.
Gracias por llenar mi vida
con tanta felicidad.
Te Amo Mamá!
A mi madre
Te fuiste de mi lado.
En silencio fue tu partida.
Mi corazón se ha desangrado
por tan súbita despedida.
Tu espíritu luchador
a la vida se aferraba.
Más Dios, desesperado,
a su lado te llamaba.
En ángel te has convertido.
Velando por nosotros estás.
Aguardando que se cumpla la cita
de reunirnos en la eternidad.
Sin embargo, me parece tan lejos…
Quisiera ahora poderte abrazar.
Te busco, te llamo. No te encuentro.
Dime… ¿Cómo me he de consolar?
Tu amor incalculable
mis faltas por alto pasó.
Porque el querer de una madre,
ese, no tiene comparación.
Sé que en el cielo habitas.
Al lado de Dios has de estar.
Aguardaré paciente el día
en que nos volvamos a encontrar.
Entonces será para siempre.
Nada ni nadie nos podrá separar.
No temeré cuando llegue mi momento
pues tu presencia me confortará.
Me esforzaré por ganar el cielo
para no perderte nunca más.
Mientras tanto, guía mis pasos.
Ilumina mi senda, enséñame el camino.
Que tu presencia me rodee siempre
hasta que se cumpla mi destino.
Cuéntame un cuento, Madre…
Madre: cuéntame un cuento de ésos que se relatan
de un curioso enanito o de una audaz sirena;
tantos que de los genios maravillosos tratan.
Esas lindas historias que conoces. ¡Sé buena!
Dime de caballeros que a princesas rescatan
del dominio de monstruos —dragón, buitre, ballena—;
donde nadie se muere y los hombres no matan,
historias en países que no saben de pena.
Cuéntame un cuento, madre, que me quiero dormir
escuchando tu voz, asido de tu mano;
como Hansel y Gretel, seré en sueños tu hermano,
aunque en sombra andaremos tras de la misma senda
y escribiremos juntos nuestra propia leyenda,
y, tal vez, como chicos, dejarás de sufrir.
La bendición de ser madre
Dios bendice las madres,
las mas hermosas mujeres
porque en sus vidas nos alientan
los mas puros quereres.
Las que sienten el peso
de los deberes del día
y se entregan en martirios,
con su amor y simpatía.
Las que cantaron al oído
tantas canciones de cuna
y como hijo enseñaron
su viviente gran fortuna…
Dios bendice las madres
que se entregan a diario
por el dolor de los hijos
en el cotidiano Calvario…
Las que hicieron otras vidas,
en sus benditas entrañas
y nos entregaron sus almas
con un amor que no engaña…
Las que dieron al hijo,
como flor, sus consejos
y a sus hijos aun miman
hasta cuando llegan a viejos…
Dios bendice las madres,
en su santo derroche
de cariño sin tacha,
de pasión sin reproche…
Las que tienden la mano
de bondad para el acto
y renueva esperanzas con
su amor el contacto…
Las que impregnan el alma
de una fe tan intensa
que se hicieron muy dignas
con su eterna recompensa…
Dios bendice las madres,
las que santas y tiernas,
por su amor se merecen
ser queridas… madres eternas…